La dura elección del tocado

Como wedding planner, ya hemos dicho hasta la saciedad que la organización de bodas está compuesta por un sinfín de detalles que, si nos referimos al atuendo de la novia, se vuelve si cabe más complejo e intenso. Pruebas, comparaciones, miles de fotos de internet y diversas revistas… Una vez que se tiene el vestido de tus sueños llega la duda, ¿Qué complementos usar? Dependerá principalmente de los gustos y la personalidad, pero, un detalle siempre unido al vestido es el velo y el tocado, de forma independiente o conjunta, ¿Cómo acertar?

Lo primero es lo primero, no te dejes llevar por otras opiniones o tendencias, sé fiel a tu estilo y gustos, digan lo que digan los demás. Ante todo, escoge un peinado que te identifique y con el que te veas cómoda, a raíz de ahí, será más fácil ver qué combina mejor.

Si ante la idea de llevar velo te dan escalofríos, no lo uses, pero intenta adornar el pelo con algún tocado, será algo que te dé un toque especial y te destaque sobre el resto de invitadas.

Sin embargo, si eres de las que lo quiere todo, no lo dudes, es tu organización de bodas y tu día, puedes llevar lo que quieras. Ten en cuenta que el velo solo se suele llevar durante la ceremonia así que, después, el tocado lucirá radiante. Puedes llevar el velo en la parte baja de un moño adornado con un tocado, o bien en la parte alta de forma tradicional, con el tocado a un lado, para que se vea cuando te lo quites, sujeto a una diadema o tiara.

Como wedding planner sabemos que los tocados están cogiendo fuerza hoy en día. No renuncies a nada. Luce el velo en la ceremonia y, con grandes ondas y volumen, puedes después lucir una diadema artesanal de flores, perlas o plumas. Llévalo junto o, primero uno y, para la recepción, usas la otra versión. Una manera dinámica de tener una doble imagen, ser divertida y disfrutar de todo lo que te gusta.